Buscar

Alma Carbajal – Writer

Autor Offcial Web Site

Categoría

Essay

Verde,Verde, Navidad

Por: Alma A. C. Carbajal Guzmán

 

 

 

513UuSVUTbL._SX355_

 

La Navidad no es de los capitalistas,  o de los que revientan en alcohol y sonrisas tardías en el Monte de Piedad. Es de los desvalidos de sentimiento, de quienes retocan en lágrimas recuerdos rotos. Las esperanzas van hilándose con crueldad,  traumáticamente, en el reflejo tardío de una esfera de cristal, reproduciéndose en un #dejavu, que llega en una fecha inexacta, donde nadie sale invicto y con una corona de soles en la sienes. Somos todos y somos aquellos,  que buscan una sola razón para no oscilar la marcha fúnebre del péndulo entre suelo y el cuello.

 

Diciembre es el mes de las penas resucitadas,  anhelos incrustados en vidrieras que solo indigestan al alma y al espíritu. El significado se ha volcado en la gula incesante de los sentidos, el corazón no busca consuelo o reflexión, sino que late aceleradamente al ritmo de los clicks, los pitidos de la compra al pasar  el código, un código de compra y venta,  que incita, remueve las manías para exorbitar los ojos, el hambre insaciable del materialismo que no busca saciarse hasta que de la última campanada.

 

Este mes es de los olvidados, de la inquebrantable ausencia, de las continuas incertidumbres  que crecen en los lares de nuestra conciencia; de los suicidas que se arrepienten –   tiritando en el intento fallido por quitarse la angustia de la nuca – y de los que logran satisfacerla, exhalando la última de las plegarias, como escape desesperado en este hórrido mundo.

Licencia Creative Commons
Esta obra de ALMA A. C. CARBAJAL GUZMÁN está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

Parafraseando el arte

Por: Alma A. C. Carbajal Guzmán

 

 

giphy

 

 

Todos nos damos cuenta de que necesario es el arte, en cada una de las etapas de nuestra vida. La pintura y el primer contacto que se plantea con esta rama del arte, en nuestros primeros años de vida son esenciales.  El crear tomando de la mano  lo tangible,  lo que se ve, siente y a veces se respira. En los años de la infancia tomamos la esencia de crear, como un juego donde podemos descomponer y componer a gusto – sin embargo, no nos damos cuenta que con los años, vamos perdiendo ese instinto de creación – destrucción, porque nos enseñan a ser lo más preciso posible, en nuestras acciones, expresiones, trabajos y no importa como sea el proceso, en tanto que carezca de errores; la persona entra en una cadena, en la que no tendrá fallos, el único fallo podría ser,  el ser creativo – es importante no dejar de lado, aquellos instintos creativos que crecieron con nosotros a lo largo de la vida. Según vamos formándonos, hay asignaturas que nos llaman la atención, ya sea porque están ligadas más formalmente a la ciencia o las artes; muchas personas ven un respiro al enfocarse a las bellas artes, donde el alma puede expresarse en completa libertad, lejos de razonamientos un tanto pesados, para que la libre creación trascienda la generación de otro creador.

 

“El hombre no puede crear sin destruir simultáneamente” esta frase  de Alvar Aalto – arquitecto y diseñador finlandes – nos ayuda a comprender, que cuando creamos y hacemos arte, una parte dormida de nuestro ser va quedándose en el proceso, algo muere para que algo tome vida de nuestra propia esencia, ya sea en la literatura, pintura, escultura o en el teatro mismo, algo de nuestro yo se descompone para darle un hálito de vida a lo creado. Conforme vamos creciendo adquirimos un cierto proceso personal al momento de crear, que puede sufrir transformaciones a lo largo de la existencia, las circunstancias,  o de lo que nos sorprenda en lo que al mundo se refiere. El arte suele capturar momentos, hechos, antagonismos en la historia del mundo, para crecer con ellos, para pasar página y poder ver que hasta lo malo que sucede, puede producir una creación de magnitudes estéticas sorprendentes. Esta virtud de crear algo bello a través de algo burdo o desastroso, es recomponerse desde lo más profundo del alma, con nuestra parte humana, una que no vemos muchas de las veces, ya que la mayor parte del tiempo solemos llevar una armadura; el arte nos libera, para no olvidar que al crear compartimos con otros la parte más humana de nosotros mismos.

 

 

 

Licencia Creative Commons
Esta obra de ALMA A. C. CARBAJAL GUZMÁN está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

Recomponiendo los excesos

Una reflexión fortuita de Alma A. C. Carbajal Guzmán

 

tumblr_m3ggqzrhhz1rv983zo1_500

 

 

El exceso seguirá siendo un recordatorio constante,  de que la existencia se mide en lineas blancas de intensidad, los excesos, siempre los encuentras caminando sobre la avenida, cuando el claxon ya te genero daño permanente en los oídos, o en una noche de pasión cuando después de la voluptuosa sucesión de besos y abrazos, solo queda el exceso del desarraigo a un cuerpo extraño.

Nos imponemos la tarea de cercenar las múltiples cabezas del aglutinamiento de las emociones, la llama de la paciencia, suspendida entre la marea de una ira incontenible. El tiempo transcurre entre la cautelosa rutina,  y cuando vuelves el rostro hacia el espejo cada mañana, encuentras a un extranjero que se ha instalado como opresor de tu propia personalidad, la original, queda en el campo de batalla de todos los días.

 

¿Cual es tu adictivo exceso? amor, idolatría por otro ser humano, idolatría hacia ti mismo, Ira, belleza, soledad, cigarrillos y tazas de lagrimas, estallidos de dudas a media mañana…

 

Pero la razón por la cual escribo esto, es para ver si este yo de ojos esmeraldas puede perderse, en la infinita conflagración del Internet, en las aguas alfanuméricas para que no regrese jamas, o que el lector pueda exorcizarlo mientras lee estas lineas virtuales, confió en que mas de uno podría querer deshacerse de ese personaje e historieta, que no precisamente infiere un sentido cercano a la del super héroe;  la deslavada agonía de no saber quien eres cunado te preguntas si estas dentro del cuadro de dialogo correcto. Solo espero que tanto el lector identificado y yo podamos recobrar el semblante de nuestro yo original, sin perdernos en lo irreflejable de un contexto firmado y autorizado por nuestras rabias ulteriores.

 

 

Licencia Creative Commons
Esta obra de ALMA A. C. CARBAJAL GUZMÁN está bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 4.0 Internacional.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑